#Micro100BlackFriday

Micro100 diciembre18

El tiempo era un ente informe que se escapaba entre los dedos mientras valoraba, aparentemente sin descanso, la posibilidad de arrojarlo todo por la borda y salir corriendo de aquella locura. Miré el reloj por enésima vez. Horas. Las que se escapaban mientras hacía la cola y los cajeros barruntaban precios y ofrecían bolsas. Y me pregunté de nuevo, por qué no esperé un día más para comprar mi nuevo portátil. Obvio, a falta de un capítulo para publicar mi nueva novela, la espera no era una opción. Horas…las que se escapaban mientras hacía cola. Ojalá, deseé, no fuera viernes.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *